La Riviera Maya siempre ha sido un imán para inversionistas: playas paradisíacas, turismo constante, y un mercado inmobiliario en auge. Pero ahora, un nuevo factor está entrando al juego: las criptomonedas.
La obra ya fue oficialmente activada y promete convertirse en un nuevo hito turístico y visual para la ciudad, en línea con grandes capitales globales.
El crecimiento del turismo y la presión por la Copa del Mundo aceleran el desarrollo hotelero, donde el financiamiento se vuelve clave para capitalizar la oportunidad inmobiliaria.